Calidad del archivo
Un buen borrador de IA todavía no es un archivo de producción
En la vista previa la imagen puede parecer terminada. Los problemas se ven después: detalles blandos, bordes extraños, un producto impreciso, texturas débiles, un encuadre incómodo o una resolución insuficiente.
Un archivo terminado debe resistir el canal real: banner, ficha de producto, presentación, portada, recorte para redes o formato impreso. Por eso el upscaling y los ajustes son parte del proceso, no cosmética.
Comprueba si merece la pena pulir el borrador
Antes de editar, decide si vale la pena rescatar esa variante. Revisa la idea, la precisión del producto, la composición, la coherencia con la marca y las zonas más difíciles de corregir.
Así el equipo no pierde tiempo en una variante bonita pero débil. A veces conviene mejorar, a veces regenerar y, en ocasiones, usar el borrador solo como referencia.
Conservar
La idea, el producto y la composición son sólidos, y los problemas son técnicos o localizados.
Regenerar
La dirección es prometedora, pero la imagen se desvía del brief o de la marca.
Descartar
La imagen se ve pulcra, pero no resuelve el objetivo del canal, del producto o del mensaje.
Termina con versiones por canal y guarda el proceso
El paso final es la adaptación: cuadrado, vertical, wide, hero banner, recorte para redes, ficha de producto o formato para una presentación interna.
Guarda juntos el prompt, las referencias, el original, los ajustes, el upscaling y las exportaciones. Eso convierte un buen archivo en un proceso repetible para la próxima campaña.



